La reforma laboral, los medios y los llaveros.

Toca reforma laboral. Eso significa que los medios nos aporrearán con noticias, editoriales y columnas, sobre la conveniencia o no de esta reforma. Algunos tirarán por el lado nostálgico, y pedirán a sus columnistas algo dramático y emotivo, con nombres propios. Ya saben, el tipo de artículo que termina así “Pero a Paco, el hombre que me trae la compra a casa del supermercado, poco le importa lo que digan unos señores con corbata.” Superbonito, oigan. Otros dirán que la reforma no ha sido suficiente y que hay que superar esa idea atrasada de que hay que cobrar a cambio de trabajar. Que luego las empresas, claro, se van a otros países. Porque hay que mirar la realidad con una mente abierta y esquemas nuevos.

Pero esta entrada no trata de eso. Trata de los medios y los llaveros. La acepción de “llavero” de la que voy a hablar, no aparece en el diccionario de la R.A.E. Tiene su origen en una anécdota ocurrida en un periódico en el que yo estuve como becario. Llegó un fotógrafo con una foto que le habían encargado. Una vez en la redacción se enteró de que no iba a salir publicada y de que, por lo tanto, no iba a cobrar ese encargo. El fotógrafo, con cabreo comprensible, preguntó “Ya, ¿y con la foto yo ahora qué hago?” Y alguien, supongo que con más resignación que mala leche le contestó “Hazte un llavero.” A partir de ahí, el término “llavero” quedó incorporado a la jerga de esa redacción. Y no era raro que un fotógrafo, al recibir un encargo le preguntara al jefe de mesa si iba a ser “llavero”.

Esto ocurría en el año 2000 y, cuando las cosas iban como debían y el encargo se publicaba finalmente, el fotógrafo cobraba 1500 pesetas. A eso hay que añadir que los caros equipos fotográficos, corrían a cuenta de estos trabajadore y que por supuesto, todos estaban en régimen de “colaborador”. Que es la muy libre visión que tienen los medios españoles de ser freelance. Que viene a ser, “trabajas para mí como si estuvieras en plantilla, fueses fijo y te llegase una cesta de navidad a fin de año, y yo te trato como si fueras el chaval que trae las pizzas. Pero sin propinas, claro.”

Estuve unos meses allí. Me lo pasé en grande, hice unas cuantas buenas fotos, conocí a gente a la que aprecio y me largué sin mirar atrás. Me ayudaron mucho para esto último cosas como lo de los llaveros. O la charla que tuve con una redactora, que me contó que llevaba 45 días sin librar.  Era colaboradora, lo cual significa que no trabajó los 45 días (ni los cobró). Pero sí  tuvo que estar los 45 días disponible, en la ciudad en la que trabajaba. Sin poder planear unos días fuera, ni poder permitirse apagar el móvil. Y habiendo firmado contratos de colaboración que incluían exclusividad. (De nuevo, una forma muy curiosa de entender lo que es ser freelance).

Y no hablo de un periodiquillo de tres al cuarto, es un periódico regional, pero líder absoluto en su zona y perteneciente a un gran grupo de comunicación. Y en tiempos de bonanza. No quiero saber cómo serán las cosas ahora, con las excusas de la crisis y el descenso de los ingresos por publicidad. Hace poco he leído en un foro acerca de sueldos de periodista de 800 euros, en Madrid.

Y eso nos lleva de nuevo al tema de la reforma laboral y los medios. A los artículos emotivos sobre Paco, el hombre que trae la compra del super. A los editoriales con los que estos medios pontificarán sobre la cuestión, señalando las grandes verdades, y los moderados peligros. Y a mí, que pasé por allí, que tengo muchos compañeros que siguen en sitios similares, se me caerá el periódico de las manos ante semejante ejercicio colectivo de cinismo.

Y puede que incluso alguna de esas columnas sobre Paco el del super reciba un premio de periodismo. Por su honda emotividad y por la habilidad del autor para tomarle el pulso a la realidad cotidiana. Siempre que se haga fuera de la redacción, naturalmente.

(Añadido: Parece que el problema no es sólamente nacional. El Wall Street Journal publica una lista de los mejores y peores trabajos. La lista es de 200 trabajos,  los mejores van más arriba en la lista y los peores más abajo. Reportero de prensa, puesto 184. Fotógrafo de prensa, puesto 189. Lista completa. Seguro que en EEUU los medios también se dan muchos golpes de pecho cuando hablan de explotación laboral. )

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~ por jjsefton en junio 12, 2010.

Una respuesta to “La reforma laboral, los medios y los llaveros.”

  1. Joder macho como se aprovechaban. Siguen aprovechandose. Una de mis mejores amigas esta de becaria en una filial de DHL en Bilbao y tiene que hacer el trabajo de 3 por unos miseros 300E que no le llegan para nada.

    Me ha gustado lo del llavero.Ahora con las pijadas de tunearse todo con fotos , yo le hubiese regalado uno con la foto al jefe.

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