Rock, tías buenas y fiestas

El título del post (aparte de ser un programa electoral por el que yo votaría sí o sí) me sirve para hacer un recopilatorio breve – cualitativo, no cuantitativo – de un subgénero de videoclip. Que es ése en el que nuestras amadas estrellas nos enseñan que sí, en general, se lo pasan mejor que tú y que yo. Cosa que ya sospechábamos, pero siempre es agradable que se nos restriegue algo así por la cara.

No sólo es  la pasta, la colección de guitarras o los hoteles de lujo. Lo bueno de ser rockstar es que te invitan a fiestas que molan. A fiestas en las que además, el que más mola eres tú. Llegas con tu grupete de amigo y coestrellas. Tocas un rato, epatas a las chavalas, haces amigos, te tomas unas copas, te metes lo que sea de lo que te quieras desintoxicar en unos años. Y cierras el día retozando alegremente con alguna groupie.

Mis días son igual, salvo que sin epatar chavalas, hacer amigos, tomar copas, meterme drogas o retozar con groupies. Pero por lo demás…

Evidentemente, el encanto de una vida así cautiva a los espíritus más austeros. Como ejemplo tenemos a Dawes. Esos chavales majetes a los que ya mencioné a cuenta de este estupendo video basado en La Leyenda del Indomable. Sí, con ese aire de ser los cuatro hijos de un granjero, y ese despeine vital que me llevan. Pero tampoco son tontos, y si les invitas a una pedazo de casa con piscina, a una fiesta en que hay más modelos que gente, ellos van. Ni que fueran tontos. La canción es melancólica y bonita, y tiene esta línea que me encanta: “You have that special kind of sadness, you have that tragic set of charms, that only comes from time spent in Los Angeles, and makes me wanna wrap you in my arms”. Toma ya. Claro, que puestos a “wrap in my arms” a alguien, mejor que esté buena. Y ahí vamos:

Puede que el ambiente no le pegue mucho al grupo, o a la canción. Pero se les perdona porque a) el video les ha quedado bonito, b) los tíos me caen bien y me gustan sus canciones y c) ¡qué coño!, yo haría lo mismo. Well done, boys!

Una vuelta de tuerca interesante es la que le dieron los Weezer. El concepto “fiesta en casa con tías buenas” se eleva a la enésima potencia cuando la casa en cuestión es la Mansión Playboy. Por supuesto,  todo con la ironía que se espera de un grupo que vende millones de discos, pero que va del palo alternativo. Éstos son más solidarios que los Dawes y se llevan a sus colegas a la fiesta. A los de verdad, que son esa pandilla un poco friki que aparece junto a las sosísimas y macicísimas playmates. Y es que de Playboy se pueden decir muchas cosas, la inmensa mayoría malas. Y con mi aprobación. Pero te invitan a una fiesta en la Mansión Playboy y sólo hay una respuesta posible:

El video está repleto de momentazos, como ese aplauso de mano blandurria de la espectacular morena del 3:22. Un aplauso que ya te dice a gritos que dentro de esa bonita cabeza no hay nadie a los mandos. Pero de todas las situaciones hay una que es mi favorita. Minuto 2:30, esa cara de Rivers Cuomo. Que viene a decir “Sí, le he dejado mi Gibson SG a esta tía para que haga el chorra. Sí, la guitarrita vale 3000 dólares y la tía no sabe tocar. Y sí, vosotros habríais hecho lo mismo.”

Y sin embargo, incluso ellos, las rockstars, saben que en el fondo hay algo que está profundamente mal con esto de las fiestas y las macizas. Algo que les persigue en su conciencia. Y a veces llega en forma de sueño. Como el que  debió de tener alguno de los miembros de Stereophonics. Y que acabó plasmado en este video, lleno de mala conciencia y propósito de expiación.

Están todas muy buenas. Y la fiesta mola. Y sí, vamos a morir. E igual que las ranas no perciben una subida gradual de temperatura y se dejan cocer vivas, ellos siguen tocando. Porque la belleza femenina es muy hipnótica, incluso cuando tiene flashes de madurita infernal femdom de 250 años. Tíos, siempre pensando en los mismo.

No quiero cerrar el post sin hacer mención a los Fratellis y su Chelsea Dagger. Otros que no saben decir que no, ni falta que les hace. La canción es buena, las chicas espectaculares y, en fin, tiene todo lo que se espera de un video de este género. Pero lo mejor es imaginar a alguno de los del grupo recibiendo una llamada de su novia a mitad de rodaje. Y contestando algo así como “¿Cómo que qué ando haciendo? Estoy TRABAJANDO, ya te lo he dicho. Sí, TRABAJANDO”.

En otro orden de cosas, la chica de la chistera del 1:34 tiene mi corazoncito en un bote y para pasar a recogerlo sólo tiene que ponerse en contacto en la dirección de mail que está ahí arriba a la derecha. Gracias.

Anuncios

~ por jjsefton en febrero 25, 2012.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: